Cosas que me han salvado la vida

Una persona que apenas me conoce en Facebook me respondía una de mis frase motivadoras con un comentario singular: me venía a decir que qué bien que mi vida fuera tan tranquila. En esos mismos días, estaba pasando por momentos muy convulsos. Yo le respondí que una cosa es que yo sea una persona positiva y que trate de difundir y promover esa visión optimista y otra muy diferente es que mi vida sea o haya sido fácil o tranquila.

De hecho, los cuarenta y siete años y dos meses que tengo han estado llenos de vaivenes, de situaciones muy límites, de las que he salido y siempre he tratado de llevarme de todas ellas muchos aprendizajes.

También, como dice el título de este tema, ha habido elementos que me han servido tanto que puedo decir que me han salvado la vida.

El primer elemento ha sido la palabra, la poesía, la literatura. Ahora que estamos rodeados por todas partes de personas que escriben y publican libros, estoy hablando de literatura, no de poemillas, ni textos sin alma ni interés. Yo siempre me he acercado como lector y como escritor a la literatura. Nunca me ha gustado ni leer éxitos ni escribirlos. Mi afan publicando no ha sido sacar dinero ni la notoriedad de todo ese espectáculo de los eventos y las firmas de libros. Solo necesitan tacones quienes se sienten bajitos. La palabra me ha ayudado a comprender mejor cuál es la bioquímica de la que están hechas todas las cosas. Esa es la primera piedra angular de mi vida, estar siempre aprendiendo y creciendo,

Otro elemento ha sido la curiosidad. Aunque pueda parecer una virtud que tiene mucha gente, tengo que decir que mi experiencia no es esa en absoluto. Muchísimas personas creen que ya lo saben todo y que solo con mirarte los zapatos ya pueden escanearte el alma y saber a quién están mirando. Al contrario, yo siempre he querido acercarme tanto a todas las formas posibles de conocimiento y también a todas las personas que pueda conocer, porque esa verdadera empatía es la que nos ayuda a llegar a una dimensión de la realidad esencial. Todo lo contrario, cuando escucho las conversaciones, lo que se dicen entre sí las parejas o grupos de españoles que visitan a Nueva York, salvo poquísimas excepciones, son personas que ya tienen una idea previa de lo que se van a encontrar y se dedican a confirmar esos prejuicios porque precisamente viajan para eso. No tienen ningún interés en conocer o llegar a las entrañas del mundo, se quedan flotando, agarrándose a la boya que está en la superficie de las cosas. Yo siempre escucho, observo sin prejuicios, aprendo y crezco porque cada vez que detecto que estoy actuando de esa forma superficial, aunque sea un segundo, me corrijo y vuelvo a mis coordenadas.

Los proyectos serían mi tercera pata en este listado de cosas que me han salvado la vida. Solo se puede estar creciendo constantemente si se están creando cosas nuevas cada día. A la mayoría de la gente le saca de quicio esta forma de actuar, porque nos han educado desde la infancia para buscar la estabilidad, la monotonía, aburrirnos rodeados de actividadades ya previstas. Cuando estas personas ven alguien que se fabrica la vida que desea, piensan que hay algo que falla. Por ejemplo, la primera  cosa que le sorprende a la gente es que alguien busque y elija dónde desea vivir. Yo lo he hecho varias veces. Algo que debería ser lo normal, para la mayoría del mundo es un disparate y solo lo hacen si reciben una propuesta laboral de donde desean vivir y solo así dan el salto. Yo lo he hecho varias veces sin contar con ese colchón y he vivido situaciones duras, pero también he aprendido cosas inenarrables. También me he dejado llevar por proyectos que no siempre estaban dentro de mis capacidades, he tenido que adaptarme, dejarme llevar y en esas situaciones de las que no me arrepiento también me han proporcionado muy buenos momentos. Lo bueno de tener una vida entera dedicada a los proyectos es que llegas a mirarlo todo con esos rayos X de la innovación y la creatividad, acabo viéndole a todo un gran potencial, casi siempre desaprovechado.

Otro elemento más que me ha ayudado a vivir, aunque parezca un contrasentido es el espíritu crítico y la independencia. Siempre he dicho lo que pienso, siempre me he mostrado independiente y siempre he obrado de forma ética y honesta. Y si he dicho que puede parecer un contrasentido es porque en muchos lugares ser independiente es un gran obstáculo hasta tan punto que te tienes que acabar yendo si deseas hacer lo que amas, porque no te van a dejar hacerlo si no muestras tu simpatía hacia una forma mayoritaria de ser, de pensar o de afiliarte políticamente. Yo nunca lo he hecho y eso que he estado siempre rodeado de ratas que se han abrazado al poder como miserables. Por suerte, aunque he tenido que cambiar de domicilio varias veces para mantener mi integridad y mi independencia, tengo la conciencia muy tranquila.

Contacto: juannavidadNY@gmail.com

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: