Los nuevos miserables

El título de este tema es tan abierto a priori que podría dedicarlo a muchos colectivos de todo el mundo que por alguna razón merecerían ese apelativo.  Pero en este caso deseo centrarlo en un país occidental, en España, para ser más exacto y especialmente a estos años que vivimos, aunque muchas situaciones se han dado en las pasadas décadas a otras personas que les han llevado a esta misma triste situación.

Son los y las grandes silenciados. No van en los programas electorales, ni salen en los medios ni la gente habla de estas  personas abiertamente. Muchos no saben ni que existen este tipo de víctimas de nuestro sistema. En algunos casos, he oído incluso cómo se les trataba como apestados, como si merecieran su sufrimiento. No tengo ni idea y no creo que nadie sepa cuántos de quienes se han suicidado desde que comenzó esta crisis en el año 2008 lo han hecho por esta razón. Pero existen y por eso, deseo hablar de ellos.

Cuando se habla de la crisis, de las personas vulnerables y de quienes la sufren es preciso hacer distintos niveles. Muchas personas o familias tienen la suerte de contar con apoyo familiar. Hay otras que al menos pueden echar mano de ahorros -las menos- o tienen acceso a alguna prestación por desempleo o ayuda. Hay muchas personas que forman una minoría silenciosa y que sufre mucho y que no puede ni acceder a prestaciones ni ayudas. ¿La razón? Tienen alguna clase de deuda con la Seguridad Social o con Hacienda -por pequeña que sea- y por ello no pueden ni podrán recibir por ejemplo los cuatrocientos y pico euros de la ayuda “de Zapatero” que continuó dando el Gobierno del Partido Popular a quienes se quedaban sin prestaciones de desempleo. Podría gestionarse como una ayuda de emergencia, pero no, para darse a menos personas, se da como una subvención. Y en vez crear un mecanismo que reste cada mes 50 o 100 euros para restar esa deuda, directamente dejan pasando hambre y calamidades a estos ciudadanos y sus familias. Por supuesto, si están pagando una hipoteca, terminarán perdiendo la casa y si están de alquiler, tendrán que abandonarla.

La mayoría han sido emprendedores autónomos que, tras generar riqueza para su país y en muchos casos puestos de trabajo ahora son tratados como escoria por el sistema. Sus hijos no podrán recibir becas, son personas que no podrán pedir una ayuda por pequeña que sea para volver a emprender hasta que no paguen lo que deben y sin trabajo esa posibilidad se extenderá en el tiempo eternamente. En muchos casos no pueden entrar ni en los programas de apoyo que tienen las entidades bancarias para que las personas vulnerables puedan emprender de nuevo porque ese requisito de estar libre de deudas no lo cumplen.

Lo he comentado con políticos que se han lavado las manos, con periodistas que no le han visto interés informativo porque es un tema que no vende. Por supuesto, los sindicatos no quieren saber nada de ellos estén o no sindicados, las asociaciones de empresarios, comerciantes o autónomos directamente pasan de largo.

Se les pone a los jóvenes muy fácil la tarea de emprender, ser dueño de tu propio negocio, tener éxito, crear algo nuevo con tus propias manos, pero no se les dice que pueden perderlo todo: su casa, su coche, su familia, pareja, su vida… Y esto no se aplica solo a empresarios autónomos sino también a ciertos tipos de empresa. Muchas de estas personas tienen un gran talento. Se equivocaron o entraron en un nicho que posiblemente no estuviera maduro o se pudieron dar muchas y diversas condiciones más que les llevaron al cierre. Lo peor es que, en esa situación de esa persona, la sociedad pierde un gran talento que en muchos casos tendrá que emigrar, para que solo puedan crear empresas los hijos e hijas de los empresarios de toda la vida, se perpetúa la clase dominante, que se hará con la casa del pobre emprendedor desahuciado y sus hijos e hijas serán los empleados malpagados de los de siempre.

Cuando se habla de izquierda y de derecha, de innovación, de política, me pregunto por qué nadie se da cuenta que lo que es verdaderamente de izquierdas es una nueva sociedad en la que la Renta Básica, universal y para todos y todas, sin requisitos y una cantidad totalmente inembargable, se ponga en marcha porque es necesaria y debería hacerse ahora mismo. Las “ayudas”, PERs, bolsas de empleo y demás, son parches caciquistas para que quienes se beneficien voten a sus “amos”. Puntualizo que la Renta Básica que yo propongo -que no es ninguna de las que se han creado en diversas autonomías- serviría para revitalizar especialmente la sociedad y economía del medio rural, enriqueciendo mediante las aportaciones de esos neorrurales, personas innovadoras y con ganas de dar servicios y opciones a sus vecinos. Yo creo en una sociedad distinta en la que se pueda empezar de cero con dignidad, pagando las deudas de una forma razonable y que todas las personas podamos aportar nuestro talento, nuestra ilusión y generar riqueza al resto de la sociedad.

Temas relacionados:
El mundo rural y la Renta Básica Universal:
https://blogdejuannavidad.wordpress.com/2015/06/04/el-mundo-rural-y-la-renta-basica-universal/

La Renta Básica y las Redes de Buena Voluntad (RB y RBVs)
https://blogdejuannavidad.wordpress.com/2015/05/24/la-renta-basica-y-las-redes-de-buena-voluntad-la-rb-y-las-rbvs/

Contacto: juannavidad@gmail.com

Anuncios

One comment

  1. […] Como siempre, hay que cumplir una serie de requisitos y quienes no los cumplen, como denuncié en este tema de mi blog tienen que seguir pasando hambre, o abandonar su casa (da igual que vivan en alquiler o paguen una […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: