Mi huerto de piscina en 2010 UNO

Antes de vivir en varias ciudades, he vivido en pueblos y por eso para mí tener huerta es algo que llevo en mi subconsciente. Siempre que recuerdo mi vida hay una huerta, sea en Lemona, cuando vivíamos en el barrio de Iturritxe, donde había una huerta grande, junto a un arroyo, con muchos frutales. Después en el barrio de Inzunza, tuvimos otra, muy grande -también con animales- y años más tarde, en el caserío que se compraron mis padres en Iurreta, también en Vizcaya o en la casa en Cárcar, Navarra, la huerta forma parte de casi toda mi vida, de mis recuerdos, esos olores…, me encantan las cosas naturales, el caldo de gallina, los huevos de caserío, la lechuga recién arrancada, las acelgas frescas… Por eso para mí todo esto es tan mágico, que un puñado de tierra convierta nuestros sueños en el milagro de la vida y sus sorpresas comestibles 😛

La huertopiscina vista desde fuera de la piscina

Desde ahora iré poniendo fotos del estado de mi huertica, la que suelo montar en la vieja piscina de mi casa. Oa hablaré de mis trucos y consejillos, por si os sirve alguno. El año pasado no pude, pero este año recupero la tradición de hace dos años, cuando comí buenos tomates y pimientos verdes de freír de los chiquitinos (no de Padrón, sino de esos que llaman de Guernika).

Las primeras plantitas que bajo a la piscina -hay más-

Para empezar, ¿por que en una piscina? No sé más adelante, pero, por ahora, mi idea es usar ese espacio para esta actividad. Me gusta la palabra “huertopiscina”, es como una metáfora, que en vez de desarrollismo y ocio, mi idea es crear algo alternativo, vida en forma de huerto ecológico.

 El agua con que riego las plantitas

Como podéis ver, el propio huerto no tiene problemas de agua, ya que mana un hilo sobrante del pozo que está en la bodega de la casa que no se suele secar. Podéis tener un huerto similar en un balcón de la casa, hay gente en internet que tiene un huerto muy aprovechadoen sólo uno o dos metros cuadrados de terraza.

Por ahora he puesto tomates y pimientos y tengo también  unas pocas berenjenas. Mi idea es no poner mucho más porque no tengo mucho tiempo libre y este verano tengo muchas otras ideas y proyectos que quiero desarrollar. Incluso es posible que dé algunas de las plantas -que aún no he bajado a la piscina- o ya los frutos cuando llegue la cosecha porque me van a sobrar.

Otra buena idea es hacer en agosto un Día de Pantomaca, con buen pan de pueblo, tomates de la huerta, aceite rico de oliva y buen jamón de por aquí o de Extremadura, seguro que nos juntamos un buen grupo de amigos 😉

Se riegan solas las plantas, ya que, cuando voy de viaje dejo agua en las palanganas

Pero para llegar a ello hay que luchar, primero con el calor. Es lo que llevo haciendo desde abril que compré los primeros plantones en Castuera, donde estaba dando un curso de Territorio 10. Luego me fui dos semanas a Boston y Nueva York y dejé las plantitas en recipientes grandes con mucha agua, por eso sobrevivieron. Pero desde abril hasta ahora había otro enemigo: el frío. Aquí en Béjar no suele haber muchos días de primavera, pasamos de las noches frías a los días de verano de 30 grados de un día para otro. Por eso he mantenido las plantas en la galería de mi casa, que no se enfría mucho de noche, y con buena ventilación, para que no pasaran mucho calor de día.

El pimientico, limpiado y desprovisto de sus amiguillos

Otro problema es la hidratación. Con tanto viaje, lo normal es que pueda haber plantas que se mueran por falta de agua. Tengo amistades que me dan de comer a los gatos y puedo pedirles que rieguen también, pero, como sé que puede ser un incordio para ellos en estos días veraniegos, dejo las plantas dentro de recipientes grandes y con mucha agua. Así pueden estar dos semanas perfectamente con el agua y no les viene mal esos tres cuatro últimos días en seco.

 La berenjena, recién lavada de sus bichillos

Para terminar la lista de situaciones que se os pueden presentar, hoy hablaré de los visitantes en forma de bichillos de todo tipo. Las moscas y mosquitos ponen sus huevos y no tardan en habitar en ellos larvas que se comerán las hojas si les dejas. Como es una huerta ecológica, soluciono el problema fumigando o pulverizando agua -sin ningún químico- cuando los veo o, simplemente, lavando las hojas. Me funciona, lo he hecho muchas veces, salvo la situación y no se me suelen morir muchas plantas. Las dos imágenes anteriores son muestra de lo bien que quedan los pimientos y las berenjenas recién lavadas… Para alguna pregunta, escribidme sin problemas a navidad@juannavidad.com

Anuncios

6 comentarios

  1. Felicitaciones,se parece a mi terraza!!!

  2. Muchas gracias, Mía, eres muy amable, gracias por escribir. Me dejas con muchas ganas de ver tu terraza, si tienes fotos, envía o pon aquí el enlace o ponlas en tu facebook, así veo cómo te organizas, me encanta aprender de otras personas que tienen huertos 😉

    Saludos desde Villa Paquita,
    Juan Navidad

  3. Juan, yo TAMBIÉN tengo un pequeño huerto ecológico en Pel@stown con tomates, pimientos, calabacines, y lechugas.

    Y además este año compré las semillas en vez de los plantones, así que realizaré el ciclo completo… si me dejan los conejos. 😉

  4. Hola ElPelas, muchas gracias por escribir… Sí acabo de ver en el FB que has puesto unas fotos muy chulis con tu equipo de currelas precoces. A ver si vas poniendo las fotos paso a paso para que veamos cómo va yendo la cosa. Este es el tema UNO de mi huertico de macetas, iré poniendo poco a poco desde las flores a los frutos… ¿Tienes conejos? ¿O son de los silvestres que han entrado a Pel@astown sin visado jejej. Un abrazo, navideño 😛

  5. Si, haré unas fotos cuando se recuperen del “jet lag” del trasplante porque ahora están algo “depres”.

    Con referencia a los conejos, he contratado un equipo de vigilancia de gatos “asalvajaos” que de momento los tienen controlados, pero el año pasado se pegaron un buen festín y no nos dejaron ni probar las lechugas. 😦

  6. Es verdad, El Pel@as, el transplante lleva su periodo de adaptación que no haya “rechazo” 😉 . Cuando las planto yo suelo dejarlas dentro y las saco fuera cuando están mejor y las “sumerjo” en la huertopiscina. Es la ventaja de andar con macetas…

    Los gatos son buenos vigilantes, un poco suyos, pero mientras les des de comer mejor que la competencia, no se te van porque para estos el jefe es el mejor postor. Creo que tienen el corazón dentro del estómago. Espero que este año catéis las lechugas. Una buena ensalada de casa no tiene precio, ¿verdad?
    JN

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: