El giro necesario de Ferrán Adriá

Tengo un cuñado pastelero que lleva varias décadas trabajando en la misma empresa. Al principio, me cuenta que todo se hacía con productos naturales: huevos, harina, azúcar, nata, leche… Pero la industria entró de lleno con un proceso de cambio que, con la excusa de la calidad, la seguridad alimentaria y el aumento del margen empresarial, hoy sólo se ven polvos para todo, que se combinan científicamente como si la empresa fuera más una farmacéutica que de fabricación de tartas y dulces.

Ferrán Adriá alcanzó cotas importantes de popularidad innegables y desde hace casi una década es el mejor cocinero del mundo. Pero su logro tiene dos partes que quisiera distinguir. Por un lado, la creatividad, que es el elemento distintivo y clave para que hoy miles de cocineros de todo el mundo sueñen con repetir las obras del maestro. Pero hay otro elemento que para mí es preocupante porque me recuerda a mi cuñado y el proceso de cambio de la empresa de pastelería en que trabaja. El Bulli combina los mejores productos con elementos industriales que son los que permiten esas consecuciones estéticas y de sabor inimitable. El problema que tiene hoy Ferrán Adriá no es de índole creativo sino ético. ¿Hasta dónde va a llevar su cocina? ¿Sufrirá ese proceso inevitable de la industria presionando para sustituir huevos por polvillos naranjas que son más sanos y proporcionan un sabor mejorado? ¿Será necesario un cambio estético o de concepto?

Estaba yo hoy trabajando por casa, (fabricando bastidores para hacer papel reciclado), que es cuando se me ocurren las ideas y he pensado escribir un tema y enviárselo al gran cocinero por si desea utilizar la idea. Y, por extensión, como mi blog es un espacio público y sé que me leen personas creativas de muchos países, si alguien desea seguir estos pasos, pienso que sería una buena noticia.

En primer lugar, mi idea sería continuar con los mejores productos, pero trataría de limitarlos a los que sean respetuosos con el medio ambiente, sostenibles, de temporada, ecológicos -con o sin sellos de calidad-. Dedicaría sus laboratorios al análisis de dichos productos para comprobar que, efectivamente, cumplen con los requisitos y para generar combinaciones mejoradas entre ellos. Dejaría fuera a la industria de aromas y otros elementos de apoyo. Yo sé que es una decisión que recibiría críticas brutales, pero pienso que a largo plazo, el cambio generado sería mucho más revolucionario que si el Bulli siguiera siendo lo que es hoy.

Convertiría el restuarante en un lugar donde no se dieran comidas, como él dice,  y a partir de 2014 creo que sería un lugar ideal donde cenar en un lugar construido a tal efecto, un espacio con un techo móvil que permita tener un grupo de comensales amplio y un escenario donde tocasen grupos de música y, cuando llegasen los postres, en los días propicios, pienso que sería genial abrir la cubierta para contemplar y disfrutar el cielo de la Costa Brava.

El mismo lugar creo que sería ideal para habilitar un espacio amplio donde pueda instalarse un mercado de productos ecológicos los fines de semana. Que cada productor pueda vender, previo pago de una cantidad simbólica y que pueda estar como mucho 3 o 4 meses al año, para dar oportunidad a muchos productores. Tras la cena, se abriría  un segundo espacio que conviviría con el de productos ecológicos y sería de venta de artesanía creada preferentemente por artistas y artesanos.

Así el Bulli se convertiría en El Bullicio, un espacio de encuentro, motor para aumentar en Catalunya, España y el mundo el interés por lo auténtico, lo natural y lo creativo. Estoy seguro de que muchos otros cocineros/as del mundo tendrían interés en generar proyectos similares y se crearía un efecto dominó en productores y consumidores.

Los hermanos Adriá no necesitan ser los mejores, sino ser mejores. Pueden vivir sin las tres Estrellas Michelín, pero seguro que son conscientes de su poder transformador. Hoy son espejos en que mucha gente quiere mirarse. Mañana podrían ser motores de nuevos cambios que afecten a la actividad cultural, a la agricultura, a los hábitos de la gente. Si ellos desean crear algo así y necesitan más detalles de mis propuestas, sólo tienen que llamarme o escribirme al 635 105 724 o navidad@juannavidad.com . Dejo abierta esta misma puerta a otras personas creativas de todo el mundo. Es mi trabajo, generar ideas, y lo hago disfrutando mucho 🙂 Gracias por leerme, Juan Navidad dinamizaciondeideas.com

>>>Añadido posterior: En otro tema que he añadido en mi blog podréis conocer la respuesta que me dieron desde el equipo de El Bulli. Está en:
https://blogdejuannavidad.wordpress.com/2010/08/10/respuesta-a-mis-propuestas-para-ferran-adria-y-el-bulli/

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Un comentario

  1. […] y desarrollado una serie de propuestas para Ferrán Adriá. Le llamé a ese tema en este blog El giro necesario de Ferrán Adriá. Se trataba de unas ideas para su restaurante El Bulli, para cuando lo vuelva a abrir tras ese par […]

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