Cómo utilizar el teléfono móvil

Habrá quienes, al leer el título, piensen que esta es una de esas entradas vacías, que suelen contener los blogs, una colección de obviedades que no sirven para nada. Puede que muchos de los trucos que doy a continuación sean sólo eso, algo que ya conocemos, pero soy de los que piensan que en estos casos siempre se aprende algo que no sabíamos.

A lo largo de mi vida me he encontrado con tantas situaciones curiosas relacionadas con los teléfonos en general y también con los móviles que podría escribir un libro de cuentos, varios monólogos -o uno largo- y una colección de recetas y truquillos como la que viene a continuación. Sin más, os presento la lista de cosas que creo que se deben tener en cuenta si tenemos móvil.

1.-Conserva tu número. Hace tiempo que cambiar de compañía no supone necesariamente tener que cambir de número. Incluso se puede cambiar de plan de tarjeta a contrato o al revés sin tener que cambiar el número que ya tienen nuestros familiares, amistades y contactos. Llevo con móvil unos 9 años y siempre he conservado esos 9 dígitos que me unen a tantas personas.

2.-Da tu número de móvil. Existen muchas personas que creen que si su número de móvil lo tienen muchas personas, nos va a llamar algún psicópata y nos va a atormentar. En términos generales, se puede decir que ese tipo de historias no son habituales. Y si nos llama alguien a altas horas de la madrugada siempre podemos decirle que le vamos a denunciar por acoso o intimidación. Tiene que ser una persona muy idiota para no dejar de llamar, porque hoy en día se puede conocer la procedencia de cualquier llamada.

3.-No llames con número oculto o desde una centralita. Es una ocurrencia irracional que tienen en muchas empresas que ni es útil ni práctica ni barata. Primero porque si devuelves una llamada que te lleva a una centralita y no sabes quién te pudo llamar, haces perder un tiempo precioso a la persona de la centralita. Y si es un número oculto que no permite devolver la llamada esa persona tendrá que llamarnos de nuevo.

4.-Cuidado con las excentricidades. Cuando una persona llama a otra conocida, nos puede sorprender con una música en espera que puede ser todo lo ridícula que queramos. Pero la cosa cambia cuando es un número que utilizamos para que nos llamen si buscamos trabajo o si lo utilizamos en una actividad de empresa. Dar mala imagen puede ser perder un trabajo o un contacto interesante. Y lo dice una persona para quien el aspecto superficial(vestir, peinado, cremas, perfume) no es algo importante pero sí la imagen personal que damos a los demás en el resto de los contextos.

5.-Ten tu móvil a mano. Si tienes un teléfono celular tienes una valiosa herramienta. Si lo dejas siempre en casa, estás desaprovechando oportunidades. No eres más libre si estás lejos de tu teléfono si ello te condena a tener una vida más difícil.

6.-Devuelve las llamadas. No seas tacaño. Si alguien te llama puede ser para algo interesante. No devolver las llamadas de manera sistemática es otra manera de perder oportunidades. Habrá personas sin pareja que el día que la persona de sus sueños les llamó, ellos/as no devolvieron la llamada y hoy siguen tristes. Y también habrá varios cientos de miles de personas sin trabajo o con un empleo precario por el mismo motivo.

7.-Un número no conocido no tiene por qué ser algo extraño. Cuando respondamos una llamada de alquien que no tenemos en nuestra agenda, es conveniente que tratemos a esa persona como nos gustaría que nos tratasen a nosotros/as en la misma situación. A menudo cuando estamos en esa situación actuamos como quinceañeros con brusquedades y situaciones ridículas preguntando temblorosamente ¿quién eres? o desconfiando de quien nos llama.

8.-No abuses de los mensajes cortos (sms) . En algún contexto muy concreto -aparte de utilizarlo con nuestros allegados- puede ser indicado el uso de estos mensajes, pero corremos el riesgo de que la persona que los recibe se incomode porque no esté habituado a ellos. Ni que decir tiene que escribir acortando las palabras es algo que yo dejaría para los adolescentes, a no ser que tengamos la intención de quedar como ellos. La razón es que se trata de un lenguaje ambiguo que puede provocarnos más de un malentendido que no siempre tendremos ocasión de explicar.

9.- Salvo casos muy concretos, si tienes una empresa no des precios por teléfono a no ser que se trate de un servicio o producto que tenga una tarifa establecida y sea algo bien conocido y claro para ambas partes. Es preferible utilizar el correo electrónico para poder tener algo tangible en caso de malentendidos y además, se puede ser más preciso de esta manera.

10.-No prejuzguemos a quien nos llama. Es algo muy habitual, especialmente con temas de internet. Es muy habitual que haya personas excesivamente didácticas que nos expliquen cómo se escribe “hotmail” o en qué consiste el Plan Avanza dando por sentado que el resto del mundo -salvo ellos/as- no lo saben. Es una muestra de mala educación y una falta de respeto considerar al otro una persona más desinformada que nosotros.

11.-Sé humilde y empático/a. Si la otra persona desconoce un concepto o una institución o una persona que es conocida en nuestro ámbito no debemos pensar que es idiota. Simplemente sucede que el mundo es muy grande y en otros lugares se les llama de otras maneras a las cosas de nuestro entorno y los “héroes locales” a menudo no salen de ese terruño y es lógico que una persona de otra provincia no sepa quiénes son o lo que hacen.

12.- Todo el mundo no conoce nuestra página web. Por teléfono, no deberíamos pedir a quienes nos llamen que encuentren algo en nuestro sitio. Es mejor enviar el enlace por correo electrónico. A no ser que nuestro interlocutor/a esté navegando en ese momento y pueda acceder a ese sitio directamente y sin dificultad.

13.- Evita que tu compañía de telefonía móvil te ate con un plan de permanencia. Nos suelen ofrecer móviles que en muchos casos los podemos conseguir gratis con un plan de puntos. Si somos libres, sin contratos de permanencia que nos impidan dejar de ser clientes de esa empresa, podremos negociar las condiciones, tarifas, etc. de una manera más sencilla y efectiva.

14.- No funciones diferente si llamas o si te llaman. Este tema es interesante que lo tengamos en cuenta a no ser que queramos quedar como unos críos. Si alguien te llama, la conversación durará lo que tenga que durar. Muchas veces las alargamos de modo poco inteligente, ya que la siguiente vez que nos llame puede que tarde en llegar. Pero lo que suele hacer mucha gente es tener una actitud más rácana si somos nosotros quienes llamamos. Es un modo de quitarnos puntos y credibilidad que creo que no vale la pena, especialmente si hemos llamado para conseguir un trabajo o es un contacto que hemos hecho con nuestra propia empresa.

15.- Igual que pienso que hay que tener cuidado de no quedar como rácanos, también os animo a que si os tiene que llamar alguien que no tenga muchos recursos, le animemos a que nos haga una llamada perdida y así le podamos responder la llamada nosotros.

16.- Quien nos llama no tiene la culpa. Si estamos en un lugar donde los móviles son un inconveniente y nos llama alguien, mi consejo es que no culpabilicemos a esa persona, porque no sabía dónde estábamos. Le podemos llamar después y todo arreglado. Deberíamos tener la precaución de poner los móviles en silencio o apagarlos.

17.- Cuando nuestro interlocutor/a está conduciendo, no está de más que nos aseguremos que no está poniendo su seguridad en peligro. Todo el mundo se cree que controla, pero en este tema la cuestión no es evitar que te vea la policía hablar con el teléfono, sino tratar de hacerlo siempre con el manos libres o el altavoz. Si hablar conduciendo es peligroso, es mucho más hacerlo en ciudad, ya que hay semáforos, peatones, y más actividad a nuestro alrededor y nuestra atención se puede ver alterada.

18.- ¿Conmigo o sin mí? Si estamos con una persona y nos suena el móvil, hay gente que lo deja todo para hablar largo y tendido con esa persona. Eso se puede hacer si estamos con un grupo de personas. Pero no es algo apropiado si una persona no está dedicando su tiempo. Es conveniente reducir la llamada a lo más importante o aplazar la conversación unos minutos. No podemos jugar con el tiempo de las personas de nuestro entorno.

19.- Dejo para el final la más obvia. Utilizar el artilugio en cuestión con sentido común. Por supuesto que en un curso lo debería apagar el ponente, profe o formador/a. Y en aquellos cursos en que los alumnos/as pueden dejarlo encendido lo lógico es que salgan fuera del aula para hablar, para que no tenga que verse pejudicada la actividad lectiva por ese motivo.

>>Seguro que se me ocurren más consejos y a ti también 🙂 Si quieres, me los puedes enviar a navidad@juannavidad.com y los puedo incorporar a esta lista. Graacias 🙂

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